Teoría de la evaluación cognoscitiva

17 de abril de 2009

A fines de la década de 1960, un investigador propuso que la introducción de re­compensas extrínsecas, como el pago, por el esfuerzo en el trabajo que con anterio­ridad había sido intrínsecamente gratificante por el gusto asociado con el contenido del mismo, tendería a disminuir el nivel global de la motivación. Se ha investiga­do extensamente esta propuesta y sus conclusiones están apoyadas por gran número de estudios. De acuerdo con lo que mostramos, las implicaciones principales de esta teoría se relacionan con la forma en que se paga a la gente en las organizaciones.

Los teóricos de la motivación han supuesto tradicionalmente, de manera general, que las motivaciones intrínsecas, como los logros, la responsabilidad y la capacidad, son independientes de los motivadores extrínsecos, como un buen suel­do, ascensos, buenas relaciones con el supervisor y condiciones agradables de tra­bajo. Es decir, el estimulo de un elemento no afectaría al otro. Pero la teoría de la evaluación cognoscitiva sugiere lo contrario. Esta teoría argumenta que cuando las organizaciones utilizan las recompensas extrínsecas, como los pagos por un desem­peño superior, se reducen las recompensas intrínsecas, que se derivan de que los individuos desarrollen lo que les gusta. En otras palabras, cuando se otorgan re­compensas extrínsecas a alguna persona por desarrollar una actividad interesante, se hace que decline el interés extrínseco en la misma tarea.

¿Por qué se llega a un resultado así? La explicación más popular es que el individuo sufre una pérdida de control sobre su propio comportamiento, de mane­ra que la motivación intrínseca disminuye. Además, la eliminación de la gratifica­ción extrínseca puede producir un cambio —de una explicación externa a una inter­na— en la percepción del individuo de las causas por las que labora en una tarea.

Si la teoría de la evaluación cognoscitiva es válida, debe tener importantes implicaciones para la práctica administrativa. Durante años ha sido un aforismo entre los especialistas en compensaciones que si el pago u otras recompensas extrín­secas han de ser motivadores eficaces, deben depender del desempeño de un indi­viduo. Pero los teóricos de la evaluación cognoscitiva señalarían que esto sólo ten­dería a disminuir la satisfacción interna que obtiene el individuo por realizar el trabajo.

Ya hemos observado que la teoría de la evaluación cognoscitiva ha sido apoya­da por diversos estudios. Pero también ha enfrentado ataques, específicamente so­bre la metodología utilizada en dichos estudios y en la interpretación de los resul­tados.